- CEOMA manifiesta que la solidaridad intergeneracional no debe entenderse como una carga impuesta a unas generaciones en beneficio de otras, sino como un pacto social basado en la corresponsabilidad.
- El trabajo intergeneracional permite la complementariedad de saberes y habilidades y la solidaridad intergeneracional debe ser el fundamento del pacto social.
Madrid, 29 de abril 2029. La Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), con motivo del Día Europeo de la Solidaridad y Cooperación entre Generaciones, subraya que la solidaridad intergeneracional debe entenderse como un pacto social basado en la responsabilidad compartida entre generaciones.
El presidente de CEOMA, José Luis Fernández Santillana, manifiesta que “la solidaridad intergeneracional no debe entenderse como una carga impuesta a unas generaciones en beneficio de otras, sino como un pacto social basado en la corresponsabilidad”.
En este sentido, educar en valores de solidaridad, cuidado mutuo y responsabilidad compartida resulta esencial para evitar fracturas sociales y garantizar la legitimidad de los sistemas de protección social. En palabras de Fernández Santillana “vivir más años no es un problema para la sociedad sino al contrario, ayuda a que la sociedad sea más estable y esté más unida”.
El trabajo intergeneracional permite la complementariedad de conocimientos y habilidades. Las personas más jóvenes suelen aportar mayor familiaridad con las tecnologías digitales, agilidad en la adaptación al cambio y nuevas formas de comunicación. Por su parte, las personas mayores aportan experiencia, conocimiento, visión estratégica y habilidades relacionales que se adquieren con el tiempo.
Sin embargo, para que esta convivencia sea fructífera, es imprescindible combatir el edadismo en todas sus formas. Tanto los estereotipos que asocian la edad avanzada con obsolescencia o resistencia al cambio, como aquellos que infravaloran la aportación de las generaciones más jóvenes, erosionan la cooperación y generan conflictos innecesarios.
La sostenibilidad de las sociedades longevas se fundamenta, en última instancia, sobre la solidaridad intergeneracional. Este principio, que ha sido históricamente la base del Estado de bienestar, implica el reconocimiento de que todas las personas, en distintas etapas de su vida, son aportantes y beneficiarias del sistema social
Desde CEOMA queremos hacer una reflexión ética sobre el valor del trabajo, del cuidado y de la convivencia intergeneracional. El verdadero reto no consiste únicamente en vivir más años, sino en construir sociedades donde sea posible vivir y trabajar mejor juntos, en todas las etapas de la vida.

