José Luis Fernández Santillana, en la jornada de Edad y Vida: «El que no entienda el valor del sénior desde el punto de vista empresarial está perdiendo un nicho de negocio fundamental»

El presidente de CEOMA participó el pasado 29 de enero en la jornada sobre estrategia, sostenibilidad y comunicación sénior organizada por la Fundación Edad&Vida, donde abrió el debate junto a representantes empresariales y del ámbito de la sostenibilidad para reivindicar el papel activo de las personas mayores en la economía y la sociedad española.
Fernández Santillana fue tajante desde el inicio: los mayores no son una carga ni un colectivo pasivo, sino agentes económicos y sociales de primer orden. «No nos consideren sujetos pasivos. Aportamos talento, experiencia y un flujo económico vital a través de rentas y consumo», afirmó ante directivos y expertos reunidos en la jornada.
El presidente de CEOMA centró su intervención en tres frentes. El primero, el edadismo laboral: con el 50% de los desempleados en España mayores de 50 años, denunció que las empresas están desperdiciando un capital de experiencia que ninguna formación puede sustituir, y que a un profesional de 55 años le queda aún una década de alta productividad. El segundo, la exclusión financiera y de servicios en el entorno rural, donde la desaparición progresiva de la atención presencial dificulta que muchos mayores puedan gestionar su día a día con normalidad. El tercero, la infantilización con la que demasiadas empresas se dirigen todavía a este colectivo, con mensajes y estereotipos que ignoran que el consumidor sénior es exigente, experimentado y perfectamente capaz de tomar sus propias decisiones.
Su mensaje a las empresas fue directo: quien no entienda el valor económico y social del colectivo mayor no está cometiendo solo un error ético, está cometiendo un error de negocio. El sénior representa hoy el 20% del PIB español y el 25% del consumo en Europa, y ese peso solo crecerá en las próximas décadas.
La participación de CEOMA en esta jornada refuerza el compromiso de la organización con la defensa de los derechos de las personas mayores también en el ámbito empresarial y económico, impulsando un cambio de paradigma que sitúe la longevidad como oportunidad y no como problema.
