• Tras la publicación de las conclusiones de este encuentro, la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) urge al Gobierno aragonés a introducir en su calendario vacunal el suero contra el herpes zóster y la antineumocócica 20-valente
  • Aragón se igualaría así a lo que ya están haciendo otras comunidades autónomas
  • El herpes zóster es una infección viral muy prevalente y discapacitante que afecta especialmente a las personas mayores y a ciertos grupos de riesgo
  • Junto a ello, CEOMA considera imprescindible que Aragón dedique recursos a la puesta en marcha de políticas que favorezcan el envejecimiento activo, la erradicación de cualquier discriminación por razón de edad (edadismo) y una mayor presencialidad de geriatras para la atención a los mayores en Atención Primaria
  • Alrededor de 290.000 personas tienen más de 65 años en Aragón, lo que supone el 21,9% de su población 

CEOMA se une a la demanda del XXXV Congreso Aragonés de Atención Primaria, celebrado hace unos días en Zaragoza, sobre la necesidad de introducir en el calendario vacunal de esta comunidad nuevos sueros que protejan a sus personas mayores, igualándose así a lo que ya están haciendo otras comunidades autónomas. Es el caso de la vacuna contra el herpes zóster y la antineumocócica 20-valente, sueros que han demostrado su eficacia y seguridad en la prevención de enfermedades potencialmente graves para las personas mayores.

La Confederación se suma a este llamamiento y le pide al Gobierno de Aragón que mejore la cobertura vacunal de un colectivo especialmente vulnerable, el de las personas mayores, y se una así a otras regiones con calendarios vacunales más avanzados. “La equidad entre comunidades es de vital importancia y las personas mayores deberían tener acceso a los mismos tratamientos sin importar su lugar de residencia. Es necesario promover la armonización de un calendario vacunal vital único y equitativo en todas las comunidades autónomas que evite discriminaciones entre ciudadanos y acabe con las actuales desigualdades”, afirma Javier García, director gerente de CEOMA.

Herpes zóster, la “culebrilla”

Comúnmente conocido como ‘culebrilla’, el herpes zóster es una infección viral de gran prevalencia provocada por el mismo virus de la varicela. Afecta especialmente a las personas mayores (el riesgo aumenta con la edad, llegando hasta el 50% en los mayores de 85 años) y a ciertos grupos de riesgo y sus complicaciones pueden ocasionar discapacidad y condicionar de forma importante la calidad de vida de quien la padece. Además, el herpes zóster constituye una importante carga para la sociedad tanto por los costes directos de la atención sanitaria, como por la pérdida de productividad en las personas más jóvenes y de los cuidadores en los pacientes de mayor edad.

En marzo de 2021, la Comisión de Salud Pública del Ministerio de Sanidad aprobó la recomendación de vacunar contra el herpes zóster a mayores de 18 años pertenecientes a seis grupos de riesgo y, en el año 2022, a la población general en la cohorte de 65 años. La mayor parte de las comunidades autónomas está cumpliendo con la primera parte de la recomendación (vacunar a los mayores de 18 en colectivos de riesgo), pero no sucede así con la segunda, con la que afecta a los mayores de 65. De hecho, a día de hoy, solo Asturias, Cataluña y Madrid han comenzado ya a hacerlo, mientras que otras (Baleares, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Murcia, Melilla, Cantabria o Comunidad Valenciana) han anunciado que lo harán este próximo año.

 

Alrededor de 290.000 personas tienen más de 65 años en Aragón

Cerca de 290.000 personas tienen más de 65 años en Aragón (21,9% de la población), un colectivo que seguirá creciendo por el progresivo envejecimiento de la población. Y a más años, más problemas crónicos y mayor riesgo de contraer enfermedades infecciosas prevenibles por las vacunas.

Por todo ello, además de una mayor protección vacunal a las personas mayores, CEOMA considera también imprescindible que el Gobierno de Aragón dedique más recursos a la puesta en marcha de nuevas políticas que favorezcan el envejecimiento activo de sus ciudadanos y ayuden a prevenir la dependencia, así como la erradicación de cualquier discriminación por edadiismo y una mayor presencialidad de geriatras para la atención de las personas mayores en Atención Primaria.