Con motivo del ‘Día Internacional de las Personas Mayores (1 de octubre) la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), como entidad de referencia en el mundo de las personas mayores, manifiesta que la edad no es una barrera en la vida y que no debe existir una obligatoriedad de jubilarse a una edad determinada. En este sentido, entiende que el Gobierno adopte una serie de propuestas de medidas para modificar el Sistema de las Pensiones, que, sin duda alguna, no deberán perjudicar seriamente a este grupo poblacional ya que “para conseguir un fin, No vale cualquier medio”.

Asimismo, CEOMA entiende que las empresas privadas tienen que plantearse que “la edad no es un inconveniente y menos una barrera laboral”.

El beneficio de mantener a las personas mayores -50 años en adelante- en el ámbito laboral y retrasar la jubilación “voluntariamente” es triple: permite a estos trabajadores mantener su nivel de ingresos, beneficia al sistema de pensiones -al seguir éstos cotizando y no abonarlas al aplazarse la jubilación- y aporta experiencia al mercado laboral, ¡Todos ganan!

CEOMA que trabaja por la defensa y derechos, manifiesta una “No discriminación por razón de edad: un Derecho Fundamental”. Las personas mayores, como el resto de los miembros de la sociedad, tienen Derecho al Trabajo, según la Constitución Española (Art. 14 y 35) y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Art. 23).

En España existen más de 9 millones de personas mayores de 65 años, cifra que representa un 19.8% de la población y se espera que en 2050 esta proporción se eleve a un 30 %. Con esta estimación, España se convertirá en el segundo país más envejecido del mundo.

Sabemos que, a partir del año 2022, la nueva generación de personas mayores que dentro de poco van a empezar a entrar en el sistema de pensiones, son personas más longevas, con nuevas inquietudes y en muchos casos, con una mayor preparación.

En este sentido, se deben dar nuevas oportunidades para disponer de un entorno social favorable, fomentar un envejecimiento activo y saludable con una especial atención en el sistema de salud, nuevas oportunidades económicas, nuevos patrones de consumo adaptados a sus necesidades, así como una transformación digital para todos, con especial atención en los ámbitos rurales, disminuir la brecha digital y el sentimiento de soledad no deseada, entre otras necesidades.

Desde CEOMA consideramos fundamental que las empresas intervengan de manera activa y para la nueva sociedad que estamos creando, las personas mayores son determinantes en la economía del país. Por ello, las empresas deben poner especial atención a las necesidades y prioridades de las personas mayores en las formas de comunicarse con ellos.

Ante esta metamorfosis económica y social que afectará a la población mayor y ante todo lo anteriormente expuesto, CEOMA solicita una mayor presencia activa y participación para representar y llevar la voz de las personas mayores ante las Administraciones Públicas, en las que, sin duda alguna, se adoptaran nuevos cambios y es imprescindible que se tengan en cuenta las necesidades de las personas mayores.

Por otra parte, CEOMA apuesta por un envejecimiento activo y saludable, en una sociedad en la que los mayores cada día van a tomar más protagonismo.

El abuso y maltrato a las personas mayores, en todos sus ámbitos, es una violación de los derechos humanos y uno de los principales motivos de enfermedades, indefensión, pánico, depresión, soledad, entre otras muchas.