Recientemente se ha dado a conocer la resolución a la que hacemos referencia, y desde el Programa ‘Desatar al Anciano y al Enfermo de Alzheimer’ de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores – CEOMA queremos contribuir a su divulgación y hacer nuestra propia valoración de lo que esta norma puede aportar.

Empezamos por decir que, nuestra valoración global de dichas instrucciones es muy positiva, y respecto de las personas que más importan a nuestro Programa y a CEOMA, las personas mayores y las personas con demencia, decir que esperamos que sea especialmente útil para evitar el daño que esas medidas puede hacer. Las sujeciones físicas tienen el poder potencial de humillar, aterrorizar, y aún de matar a las personas.

La percepción negativa y sensación de maltrato y abuso que puede sentir el individuo sometido a sujeción física puede comprometer seriamente su sintonía con las personas encargadas de su cuidado.

Las personas mayores tienen más riesgo de ser sometidos a sujeciones físicas que las personas más jóvenes, a pesar de que esa práctica está asociada con pobres resultados asistenciales globales en ancianos, y con mayor largo de la estancia en el hospital. La estancia prolongada de pacientes mayores con patología médica aguda es un factor de riesgo independiente de mortalidad a los 6 meses tras la hospitalización.

 

El anciano es particularmente vulnerable al paternalismo-proteccionismo, y a la manipulación y restricción de su libertad en el ámbito de la atención sanitaria. La relación entre el anciano frágil y sus cuidadores es muy asimétrica.

Respecto de las personas con demencia, decir que se estima que hasta el 25% de las personas mayores hospitalizadas en un hospital de agudos presentan alguna forma de deterioro cognitivo, y que estas personas son las mayores candidatas a ser sometidas a sujeciones.

Se debe tener especial cuidado con las personas incapaces, o presuntas incapaces, a la hora de decidir, y evitar actuar influenciados por estigmas provocados, por ejemplo, por la edad o por la demencia.

Existen proyectos de centros amigables para personas mayores y para personas con demencia, con medidas de ubicación especial y/o de formación especial para los profesionales de enfermería, que podrían ser también efectivas para la prevención de sujeciones en los hospitales de Madrid.

Nuestro trabajo con residencias nos ha hecho ver la influencia que tiene lo que se hace en el hospital, provocando conflictos con familiares cuando se plantea no utilizar sujeciones en una residencia de personas mayores que se empeña en evitar continuar con ellas por largo tiempo. Así hemos visto como especialmente positivo que las sujeciones usadas en el hospital no puedan ser pautadas más allá del alta, y que se haga una tarea educativa que haga ver que no es recomendable prolongar su uso en tiempo. Hay que evitar que las sujeciones se consideren algo recomendable solo porque se utilizaron en el hospital.

Solo resta felicitar a la Consejería de Sanidad de Madrid por ésta iniciativa, y por la valentía que significa incidir sobre una práctica tan conflictiva y tan necesitada de una regulación que establezca límites claros.

RESOLUCIÓN DEL VICECONSEJERO DE SANIDAD Y DIRECTOR GENERAL DEL SERVICIO MADRILEÑO DE SALUD POR LA QUE SE APRUEBAN LAS INSTRUCCIONES RELATIVAS AL USO DE SUJECIONES FÍSICAS Y QUÍMICAS EN CENTROS HOSPITALARIOS DEL SERVICIO MADRILEÑO DE SALUD