La Confederación Española de Organizaciones de Mayores – CEOMA y la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España – UDP agradecemos la labor fundamental y vital que los y las profesionales cuidadoras, de trabajo social, voluntariado y Servicios Sociales, realizan estos días para cubrir los cuidados y necesidades fundamentales de las personas más vulnerables al coronavirus, a la vez que demandamos de las administraciones competentes más medios y apoyo en su trabajo.

Su labor asistencial, tan necesaria en las condiciones actuales originadas por la pandemia del coronavirus, es fundamental para el apoyo y cuidado responsables de las personas especialmente vulnerables, con especial atención a las mayores, en situación de dependencia o con discapacidad y pacientes con enfermedades crónicas.

Muchas de las personas usuarias de la Ayuda a Domicilio no cuentan con apoyo familiar y siguen precisando atenciones personales urgentes como levantarse, cambiar de postura, aseo personal, alimentación, etc. El cuidado de estas personas es una corresponsabilidad de toda la sociedad si quiere ser un cuidado equilibrado, por ello es vital este servicio público y el apoyo a todas las profesionales que lo hacen posible.

Antes de esta crisis sanitaria, desde las asociaciones de Personas Mayores ya habíamos llamado la atención sobre el inadecuado ratio cuidador/a-usuario/a en los centros residenciales de mayores. Una problemática que ante un estado como el actual, siendo estos centros más vulnerables a contagios masivos por coronavirus, evidencia el desborde al que se ven sometidos muchos de estos trabajadores y trabajadoras, dada la imposibilidad de prestar una atención adecuada por falta de personal, a las personas residentes.

Es imprescindible apoyar a todas ellas, a todas las profesionales cuidadoras en residencias y cuidadoras en domicilio que siguen desarrollando su labor asistencial, cuidando de manera directa, arriesgando cada día su propia salud.

Gracias a su labor, las personas más vulnerables a coronavirus Covid19 tienen una oportunidad para combatir la pandemia, pero también el aislamiento, las situaciones de dependencia y la soledad, un trío que no entiende de crisis sanitarias y que son las únicas compañeras, hoy también, de muchas mayores y personas vulnerables.

Nuestro agradecimiento a todas las profesionales de las residencias, atención a domicilio, trabajo social, voluntariado y, en general, todas aquellas entidades del ámbito de los servicios sociales y sanitarios que asisten a las personas mayores, con enfermedades crónicas, en situación de dependencia y a personas con discapacidad.

Sin duda, están garantizando la continuidad del servicio de ayuda a domicilio, la protección y atención personalizada y los cuidados para las personas de más riesgo ante el coronavirus y todo ello, a pesar de las dificultades y la falta de apoyos institucionales, en muchas ocasiones.

 

Sin duda, esta nueva crisis sanitaria vuelve a poner sobre la mesa la desigualdad en los cuidados. La alerta sanitaria pone de manifiesto los esfuerzos de las familias, fundamentalmente mujeres, de familiares de edad avanzada, en situaciones de dependencia o de personas con discapacidad que tampoco cesan en labor asistencial y de cuidados a sus familiares. Cuidadoras, que a pesar de las grandes dificultades y restricciones de movimiento que supone la pandemia, asumen la responsabilidad y el compromiso del cuidado de sus familiares.

A todas las cuidadoras y cuidadores familiares, queremos recordar la importancia de conciliar, en la medida de que les sea posible, el cuidado del familiar mayor o en situación de dependencia con su autocuidado, priorizando las medidas de prevención e higiene personal, para evitar el contagio del coronavirus.

En estos momentos difíciles para muchas personas familiares y profesionales, queremos poner en valor lo positivo del cuidado y del cuidar.

Contáis con nuestro agradecimiento y nuestro apoyo.