La Presidenta de CEOMA, Carmen García Revilla hace entrega a Patricio Fuentes, director de la asociación

La Confederación Española de Organizaciones de Mayores – CEOMA ha hecho entrega del certificado ‘Centros libres de sujeciones’ al Centro Gerontológico El Buen Samaritano, que destaca por posicionarse como la primera residencia asistida de la provincia de Málaga y el cuarto puesto en Andalucía. La iniciativa de tolerancia cero a las sujeciones, que se inició hace aproximadamente un año, ha conseguido diferenciarse a través de medidas y adaptaciones tanto de las instalaciones del edificio como del personal. Pero el camino para lograr este certificado es muy variado y no depende de ninguna metodología específica, por ello desde el programa ‘Desatar al anciano y enfermo de Alzheimer’ recomiendan que cada centro implante su propio proyecto conociendo las fuerzas y debilidades que hacen más compatible la incorporación de estas nuevas propuestas.

Un centro libre de sujeciones supone la no utilización de mecanismos de limitación física o de movimiento en las personas mayores dependientes, esto permite que los profesionales obtengan un mayor conocimiento al analizar a los usuarios desde una perspectiva más libre. “Si atamos a las personas, no avanzamos. Eso no es respetar el valor absoluto de la persona”, comentó Patricio Fuentes, director de la asociación. Desde que hace un año comenzaron a implantar de manera gradual las diferentes medidas, el centro ha conseguido disminuir la tasa de mortalidad y crear un clima de felicidad entre los pacientes.

Hoy día, el Buen Samaritano cuenta con más de 100 usuarios que disfrutan de un equipo e instalaciones completamente adaptadas mediante una estrategia que cada vez incluyen más centros. Los últimos datos demuestran que erradicar las sujeciones es posible y que se traduce en numerosos avances.

Al finalizar el acto se realizó la presentación del documental “Vivir sin Ataduras”, realizado por la fundación Caritas y donde se muestra la realidad de los ancianos que sufren el inmovilismo. Las consecuencias de la práctica en la mayoría de los casos queda reflejada ante el aumento de los índices de depresión y mortalidad, puesto que genera la renuncia de los pacientes de continuar luchando por vivir.

¿Por qué se siguen utilizando las sujeciones en algunos centros?

El doctor y Director Técnico del programa ‘Desatar al anciano y enfermo de Alzheimer’, Antonio Burgueño, explica que existen una serie de mitos dentro de la práctica y que incitan a continuar con el uso de las sujeciones. El primero de los motivos de esta técnica se debe a la mayor prevención de caídas a través de las sujeciones, dato que según un estudio realizado por Burgueño, sostiene que en las residencias dónde no se utilizan, existe un descenso del número de pacientes accidentados. Otra de las causas se debe al temor de los profesionales sanitarios ante las denuncias que puedan recibir por parte de los familiares al no evitar un incidente. Al mismo tiempo, el doctor, desmentía la reducción de personal en la institución puesto que su uso no influye en la actividad. “La realidad de las sujeciones no responde a la necesidad de los pacientes, más bien, responde a la necesidad del profesional por controlarlo”, concluía Burgueño.